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miércoles, 28 de marzo de 2007

Sobre la elaboración de jabón líquido

Publicado: Mie Mar 28, 2007 11:09 pm Asunto: Sobre la elaboración de jabón líquido
Este artículo lo publico aquí por que no tengo ganas ni paciencia de ponerlo en noticias. Así además, si os apetece, podemos hablar de esto en este mismo hilo.
Antes de hacer nada de lo que viene a continuación deberías de conocer las normas básicas de seguridad. Considero el contenido de este artículo de nivel avanzado. Tanto por el lenguaje usado como por la teoría explicada, se dan por sabidos los conceptos de los artículos anteriores que puedes leer aquí:

Estaba yo pensando…
Sobre el proceso de jabón en caliente
Sobre el proceso en caliente 2 ⅓ (jabón transparente)

Debo ser muy torpe con esto del jabón líquido ya que siguiendo instrucciones al pie de la letra del libro de Catherine Failor, nunca he conseguido resultados satisfactorios.
Cabe la posibilidad también de que su método, o mejor dicho, sus resultados no se adecuen a lo que yo entiendo por un resultado satisfactorio, pero claro, esto es muy subjetivo. En realidad el hecho de que sea completamente transparente no me importa tanto como que sea acondicionador y con esto quiero decir que deje un tacto agradable en la piel. En realidad es chulo que sea transparente, pero los que han salido, son muy ásperos. Supuestamente ella lo consigue suavizar mediante el aceite rojo turco (o aceite de ricino sulfonatado). Cuando pedí esto, me mandaron una cosa que se llama sodio sulforricinato que supuestamente es lo mismo, pero ni mezcla con el jabón, ya que queda en la superficie y lo enturbia y colorea estropeando el resultado transparente, ni da esa sensación prometida (quizá no sea lo mismo). No hablemos de que en todos los casos el jabón ha salido demasiado líquido para lo que estamos acostumbrados, la gente se me queja, y que por más cosas que le he puesto para conseguir espesarlo no he conseguido gran cosa, me compré el agar agar para probarlo pero aun no lo he hecho. Dejémosla ahí.

El caso es que me puse a intentar un jabón líquido con una densidad y tacto “normales” y más o menos lo he conseguido. El sistema consiste en saponificar las grasas con un sobre-engrasado bajo (sobre un 3%) y una vez que esté completamente saponificado se le añade el resto del agua obteniendo la densidad apropiada. Es por lo tanto, un jabón más suave, y para conseguir la densidad deseada, usamos potasa pero también sosa. Con esto conseguimos un jabón más denso.

Dejémonos de teoría y vayamos a la práctica.
Para elaborar este jabón vamos a partir de la receta clásica del cocoliva. Esto es 75% de aceite de oliva virgen y 25% de coco (por ejemplo). Con esto obtenemos un jabón suave pero espumoso, no olvidemos que el factor psicológico de la espuma es muy importante. Ay, cuantas manías tenemos.

Para saponificar esto, vamos a partir del equilibrio 50/50 entre álcalis. Esto quiere decir que la mitad de las grasas las vamos a saponificar con sosa y la otra mitad con potasa.

Pongamos valores a esto.
Supongamos que usamos:
150 gr de aceite de oliva virgen
50 gr de aceite de coco
Esto, para un sobre-engrasado del 3%, nos pide una cantidad de potasa = 40 gr de los cuales ponemos:
20 gr de potasa (KOH) la mitad.
14 gr de sosa (NaOH) resultantes de dividir 20 entre 1.4025
Los diluimos juntos al 50% más o menos en 35 gr de agua.

Mezclamos los ingredientes como en cualquier otro jabón pero, a diferencia de los realizados sólo con potasa, éste alcanza la traza con relativa facilidad. Ahora dejamos que saponifique completamente. Si es en frío, al cabo de un par de días tendremos un jabón relativamente sólido. Si es en caliente; en el horno, al baño maría o al microondas lo tendremos en un ratito o un par de horas, según el método.
Una vez que estemos seguros de la saponificación total, lo diluimos aproximadamente con el doble de cantidad de agua que de grasas y álcali. Es decir, en este caso, con 470 gr de agua (preferiblemente destilada). Si es por proceso en frío debe de tenerse en cuenta que no se habrán evaporado los 35 gr de agua de antes, por lo que se deben descontar. Diluir esto no es tarea fácil. Se puede calentar todo para poder hacerlo, y se puede además usar la batidora para conseguir una buena mezcla. Teniendo sosa, es más difícil que sin ella, por lo que se puede tardar un buen rato en conseguir la homogeneización total. Si queremos un jabón menos espeso, le podemos añadir hasta 500 gr de agua. Estando aun caliente, le añadimos los aceites esenciales al gusto y lo mezclamos bien. Lo dejamos reposar un par de días y adquirirá su aspecto definitivo que no llega a ser transparente pero tampoco opaco.
Se le puede añadir, yo lo hago, una cucharadita de ácido cítrico con lo que el pH debe pasar de 9 a 8 aproximadamente. Se me ocurre, que no lo he probado, que también se puede sustituir parte del agua de la dilución final por jugo aloe vera. O se le puede agregar, que si lo he hecho, una mezcla consistente en 14 gr de aceite de ricino diluido en 8 gr de alcohol, que hará que el jabón se vuelva casi blanco y opaco pero será más espumoso y acondicionador (tendríamos aproximadamente el 9% de sobre-engrasado).

Todos, llegados a este punto, nos preguntaremos dónde está el equilibrio, porque si usamos más sosa que potasa, tendremos un jabón más espeso con la misma cantidad de agua y viceversa. Si no te lo habías preguntado, no pasa nada, nadie es perfecto. El punto está en el gusto de cada cual. A un jabón con más sosa le tenemos que echar más agua que a uno con menos para obtener la misma densidad. Pero claro, al tener más proporción de agua, la concentración del jabón es menor y por lo tanto actúa menos en todos los sentidos. Del ejemplo aquí expuesto, con 500 gr de agua de dilución, resulta un jabón bastante concentrado, consistente, muy espumoso y bastante limpiador. Quizá debería de ser un poco menos concentrado para lo que deberíamos tal vez, ponerle un 60% de sosa y un 40% de potasa y diluir en 585 gr de agua. En vez de tener una concentración, digamos de 1:2, tendríamos una concentración jabonosa de 1:2’5 con la misma densidad aproximadamente. Es curioso además, que a partir del 60% de sosa, el jabón presente un aspecto nacarado o perlado que lo hace, para mi gusto, más decorativo.

Y ya está. Mira tú que bonito. Este es el producto del estudio que he estado haciendo esta última temporada sobre los jabones líquidos. Que no digo que no haya nada más que estudiar, pero como me suele pasar últimamente, con esto me conformo.

¿Tú crees que en el the saponifier ese me pagarían por esto?

Con vuestra opinión me doy por satifecho.

Saludos

3 comentarios:

maria dijo...

hola mendru creo que has echo una explicacion sobre el jabon liquido estupenday muy completa me has aclarado muchas dudas que tenia voy a probar deseguir tus pasos no se si me aclarare pues la esplicacion es un poco larga pero me la leere cuantas veces aga falta un saludo y gracias por tu dedicacion

Anónimo dijo...

Hola soy Sara y tengo una duda por que solo echas tan poca agua? Y aun no entiendo muy bien lo de mezclar los dos alcalí.
Muchas gracias...
Soy Fans N· 1. jajajajajja. Saludos.

Anónimo dijo...

Super! muy didáctica tu explicación, he intentado aplicar alguna receta que no funcionó para nada. Ahora clarísimo todos los pasos, proporciones y ejecución. Un genio! muchas gracias.